Mis 10 series imprescindibles del 2017 (I)

Con la excusa de poder hablar de mis series favoritas de este año que ya va terminando, aquí va un artículo sobre ello que estará dividido en tres partes de 4, 4 y 2 (parece una alineación de fútbol) series hasta completar mi particular top 10 de ficciones televisivas que han hecho que 2017 merezca un poco más la pena.

Por supuesto para algunas y algunos faltarán títulos pero ya sabéis cómo funcionan las listas y entre que uno no puede verlo todo y que además tiene sus preferencias, lo que va a continuación es lo que me ha parecido más relevante y reivindicable.

Vamos allá.

Handmaid Cover

LA NECESARIA: The Handmaid’s Tale

 

Estuve a punto de dejarla fuera de mi lista porque este año ha habido un gran nivel televisivo y casi todo lo que he podido ver me ha gustado mucho, pero es verdad que al final teniendo en cuenta el contenido de esta ficción y todo lo que está pasando en el medio (y en el mundo) estos últimos meses me ha parecido importante hacerlo. Ni que sea por una mera cuestión de proyección.

The Handmaid’s Tale no es una serie que me haya convencido del todo a nivel formal debido a sus mecanismos para narrar la historia, es decir una gran estilización de la imagen que al principio encontraba atractiva y poderosa pero luego algo contraproducente para la naturalidad y crudeza de un relato que a lo mejor exigía otro enfoque en ocasiones menos efectista. Por otro lado, es verdad que ese mismo estilo visual con una fotografía y puesta en escena tan preciosistas han sido elementos clave a la hora de resaltar las virtudes de la serie por buena parte de público y crítica.

Porque lo que cuenta The Handmaid’s Tale no habría arraigado de la misma forma si no hubiese ido acompañada de todo eso, la impactante «ficción» habla de un futuro distópico no tan lejano en el que existe una dictadura dónde las mujeres son obligadas a vivir como concubinas para única y exclusivamente dar hijos a los hombres de las familias más poderosas, debido a un problema de fertilidad muy pocas mujeres son capaces de hacerlo y se ven obligadas a trabajar por ese interés común del gobierno.

Su protagonista absoluta es la actriz Elisabeth Moss, que se ha vuelto a ganar la admiración de todos debido a un rol en una serie que muestra un mundo duro y perturbador en el que ella debe y hace todo por sobrevivir. Un ejemplo de fortaleza y dignidad pese a la dura y humillante represión que se ejerce contra las mujeres tanto a su integridad física como moral en una historia que no es más que un espejo muy poco deformado de unos tiempos demasiado vigentes.

No es un detalle menor mencionar que esta ficción proviene de una novela de Margaret Atwood escrita en 1985.

vlcsnap-2017-09-19-23h54m32s769

LA CITA IMPRESCINDIBLE: The Deuce

 

Es la cita imprescindible porque su creador es David Simon, artífice de The Wire, Treme… y ahora The Deuce. Simon es sobre todo muy buen creador de mundos, los personajes son importantes evidentemente pero siempre ha sabido recrear muy bien determinadas realidades sociales, sitios que tienen entidad propia y que son un personaje más dentro de la historia. En este caso el lugar es la Nueva York de los años 70 y la industria del porno en particular. Se trata de una ficción dura y realista, como suele ser sello de su autor, de unos tiempos en constante cambio y transformación.

Los primeros episodios son especialmente complicados porque la realidad que nos presenta es la de chulos controladores, humilladores y vejadores con unas «trabajadoras» que ejercen la prostitución porque no encuentran ni conocen otro modo de ganarse la vida, y como espectadores de 2017 hay situaciones y dinámicas que nos horrorizan. Pero con David Simon siempre hay que ser paciente y uno acaba siendo recompensado.

Como digo, es una serie que retrata unos tiempos en constante transformación y aunque ésta sea lenta y no siempre del todo satisfactoria… existe y llega. Y es así como encontramos a personajes femeninos tan esenciales en el relato como el que interpreta la gran Maggie Gyllenhaal en el papel de la prostituta Candy o también la nada maleable “Abby” o la reportera Sandra Washington.

También tenemos a James Franco por partida doble sí, pero tanto para sus fans como sus detractores hay que decir que sus dos personajes son más que tolerables en pantalla y además menos trascendentes de lo que creen. Las protagonistas son ellas y su evolución.

The Deuce es una cita obligada sobre todo si eres seguidor del universo David Simon y también si te atrae lo mencionado más arriba; una realidad histórica y social bien construida, personajes atractivos y realistas y una ficción cuidada al máximo en todos sus aspectos más formales. Es la calidad a la que mejor acostumbrados nos tienen HBO junto a uno de sus fieles colaboradores.

big-little-lies-poster-e1483503348360

LA MÁS ADICTIVA: Big Little Lies

 

Es una serie que empecé con cierto escepticismo acerca de si sería «mi tipo de ficción» si es que tal idea sigue existiendo aún a día de hoy, cuando lo mejor que te puede ocurrir es dejarte sorprender como me ha pasado a mí más veces de las que puedo contar en los últimos años.

La historia y desarrollo de Big Little Lies gira alrededor de un incidente en un colegio que conocemos durante los primeros minutos del primer episodio y a partir de entonces todo es una excusa para hablar de las mujeres y madres protagonistas y la realidad que rodea a cada una de ellas. Sí, cinco personajes femeninos maravillosos interpretados por actrices ídem que además son muy conocidas por el gran público y por sus marcadas trayectorias cinematográficas en más de una ocasión.

Y no se trata únicamente de una ficción hecha para lucimiento y disfrute de todas ellas en pantalla, sino que además pone sobre la mesa temas tan importantes como las apariencias, los prejuicios, el rol e idea de la mujer como madre, la conciliación familiar, las relaciones de pareja y sobre todo el abuso. Y si la serie da la impresión de moverse constantemente en la comedia negra con pinceladas dramáticas.. ya se encarga de recordarte, especialmente con el transcurso de los capítulos y la evolución de la historia, que está hablando de una situación muy concreta que conviene ser expuesta y jamás censurada.

La grandeza de Big Little Lies es su capacidad para hablar de cuestiones delicadas desde una óptica falsamente liviana para luego sacudir al espectador con una realidad cruda y compleja, subiendo tanto el nivel de intriga de la historia como el de su tono dramático que hace que no puedas dejar de verla hasta el final.

5cb051f1b5329deac786e88f0e54f416

LA DE NETFLIX: Mindhunter

 

Netflix produce demasiada mucha ficción propia pero si hay una serie que no se puede dejar escapar este año es Mindhunter, y aunque soy partidario de tomar con escepticismo la coletilla de «La nueva serie de X director» (introducir aquí nombre conocido y de prestigio asociado al mundo del cine) en este caso creo que estamos obligados a caer en la tentación porque sí, es una serie de David Fincher y se nota además es muy interesante y atractiva.

Como si procediera del mismo universo que engendró la gran Zodiac (David Fincher, 2007) (qué casualidad, hace diez años), Mindhunter también es un thriller situado en los años 70 que habla sobre asesinos en serie. Pero aquí no se persigue a nadie constantemente ni hay tiros sino que más bien se trata de un relato de investigación en el que dos agentes del FBI intentan entender cómo funcionan las mentes de los asesinos así como sus conductas para poder ser más eficaces a la hora de detectarlos y atraparlos.

Una investigación que se sostiene casi siempre a través de entrevistas a diferentes “celebridades” —destaca de forma increíble Cameron Britton como Ed Kemper— del mundo criminal en las que se tiene la oportunidad de profundizar no solo en las mentes de esos asesinos en serie —término que surge precisamente en esa época— sino también en la de su protagonista principal, Holden Ford (interpretado magníficamente por Jonathan Gross), cuyo personaje va tomando poco a poco una deriva fascinante cuanto más se implica en el estudio y en la investigación. Como contrapunto a ese protagonista tenemos precisamente al personaje de Anna Torv —la conocida por muchos Olivia Dunham de la serie Fringe y por otros no tanto— que ofrece a menudo una perspectiva diferente en diversas situaciones y conflictos.

Mindhunter además introduce algunas discusiones muy interesantes más allá de las que plantea la propia investigación criminal y estas ocurren siempre en el plano más emocional, como por ejemplo en la relación sentimental que mantiene Holden Ford con Debbie Mitford (Hannah Gross) una estudiante de sociología que, también a modo de réplica, discute a menudo la peculiar forma de ver los hechos que tiene su protagonista.

Continuará…

Anuncios

Un comentario en “Mis 10 series imprescindibles del 2017 (I)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s