Cuando todo se tambalea

A raíz de los diferentes casos de abusos por parte de actores y autores que han sido destapados en la industria cinematográfica y televisiva recientemente, a mí también me apetecía dar mi opinión sobre ello, o más concretamente reflexionar un poco a nivel personal y colectivo sobre cómo nos repercute y lo que podemos hacer con la fuerza que tenemos la mayoría de nosotros como espectadores.

Rescato este mi espacio personal tras muchos meses de ausencia, una ausencia que no sé justificar muy bien salvo por el hecho de que un día simplemente me alejé del teclado y empecé a invertir mi tiempo en otras cosas, el caso es que motivado por el tema que os comentaba en el párrafo inicial —ya sea cosa de un día o no— he decido volver.

Porque tal y como reza el título de esta página; a veces escribo.

Una de las noticias que más me chocó a nivel individual estas semanas fue la del caso Louis C.K, del que deberíamos decir más bien que se confirmó, pues es verdad que “ya se sabía” y si uno buscaba por Internet encontraba algún que otro indicio de que algo había ocurrido en su pasado. Pero es cierto también que no fue hasta hace unas semanas cuando se destapó y constató de forma evidente y las reacciones en redes sociales empezaron a surgir por todas partes, incluida la mía.

Para mí Louie es era un referente televisivo, porque era una persona capaz de hablar de todos los temas más delicados de opinión pública ya fueran de carácter político, social, familiar, moral, sexual… de una forma tan bruta como a la vez lúcida porque estaba enmarcada en la sátira y la crítica más feroz pero de un modo en que si conectabas con su humor y su forma de expresarlo te parecía simplemente brillante (e hilarante). Siempre he entendido que Louie no gustase a todo el mundo pero también he pensado que el hecho de “transgredir” en cierto modo con algo implica no gustar, implica cuestionar y huir de unos esquemas de humor (en el caso de Louie) blanco establecidos a los que como espectadores estamos acostumbrados.

Y hasta aquí no creo que lo que hiciera Louis como artista fuese un problema, prueba de ello era su gran legión de fans y que se hubiera hecho un sitio en el panorama ficticio actual de las nuevas fórmulas de la comedia. Logrando hacernos partícipes de su vida más íntima y forma de ver las cosas. El problema es la clase de persona que se ha destapado que es a raíz de las acusaciones y la imposibilidad que tengo como espectador de “separar al autor de la obra”, ¿por qué?

Porque Louie (la serie) es él, todo lo que la serie representa es lo que representa Louis C.K como persona, ya que es una visión del mundo (y de su mundo) muy personal. Es de un modo muy similar lo que pasa con Woody Allen y su obra, están extremadamente vinculados a cómo son ellos y así han labrado su carrera y sus personajes, ya sea actuando en pantalla o trasladando su personalidad a la de algún otro actor). Ellos siempre están presentes.

¿Qué castigo podemos imponer como espectadores? Yo creo que depende de cada caso y de la relación que tengamos con la obra o el artista, el más evidente es el de no de ver ese producto ya no por una cuestión de que “es lo que toca” sino porque personalmente resultaría una experiencia difícil y desagradable seguir como si aquí no hubiera pasado nada. O al menos esas son mis sensaciones, es una cuestión de conciencia y respeto para con uno mismo.

¿Cómo me voy a reír de los chistes que haga —en alguno de sus monólogos, por ejemplo— o de lo que le ocurra en su carrera profesional o vida sentimental sabiendo lo que hay detrás de esa persona? ¿Cómo voy a sentir ternura por ese padre perdedor pero con un gran amor por sus hijas? Uno simplemente no puede, uno debe tratar de hacer un ejercicio mental bastante duro de asumir que esa obra y esa persona han fracasado y quizá reflexionar sobre ese cambio de valores que estamos viviendo estos últimos años y del cual los escándalos recientes de Louis C.K o el actor Kevin Spacey son solo una pequeña porción de todo un problema.

Y evidentemente que salga todo, que tengamos que hacer esta reflexión muchas veces aunque cueste y duela, porque no es sino de esta forma como llegaremos a cuestionarlo todo hasta transformar un modelo y unas estructuras de poder que han estado presentes durante toda la historia del medio y de las cuáles ahora, muchas de las voces de víctimas silenciadas están empezando a manifestarse.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s